Mumia escribe sobre R. Kelly* ¡en 1995!

A Rap Thing

Sobre el rap

por Mumia Abu-Jamal

 Me recuerdas a mi jeep,

Quiero encerarte nena.

Me recuerdas a mi cuenta bancaria,

Quiero gastarte nena.

Estas letras vienen de “Me recuerdas de algo” de R. Kelly. La canción es suave, con un trasfondo funky y un cantante muy sexy. ¿Por qué me rechinan los dientes cada vez que la escucho?

Pues, no es por lo que dice un hijo mío ––que soy un viejo incapaz de comprender esos jóvenes mequetrefes. Habiendo dicho eso, debo confesar que me siento más cómodo con el ritmo y blues, con el sonido suave de Anita Baker, hasta Brownstone, con cantantes como Sade, y sí señores y señoras, Whitney. También disfruto mucho del rap por su vitalidad, crudeza, irreverencia, y creatividad. El rap es el auténtico legado de un pueblo con antiguas tradiciones orales africanas, que abarcan varias generaciones, desde los cuentistas llamados griots que cantaban alabanzas a sus reyes, hasta los blueseros que transformaban su dolor en arte. Hay que entender que para una generación nacida en las aguas frías del descontento en la América de los 70s y 80s, durante periodos de negación, recortes, y emergente supremacía blanca, la canción del amor a veces suena falsa, discordante, y desentonada ante las duras realidades de la sobrevivencia.

Cuando sus madres y padres eran jóvenes, Curtis Mayfield cantaba “Somos ganadores. Nunca permitas que te digan que no puedas triunfar, porque tal mentalidad te bloquea. Vamos para arriba”.  El grupo Earth, Wind, and Fire cantaba en exquisita armonía: “Mantén tu mirada en el cielo”, y las letras de Bob Marley y los Wailers retumbaron sobre una pista del bajo redoblada, “Levántate, párate, y defienda tus derechos”.

La generación hip-hop tomó conciencia con las letras de Tina Turner, “¿Qué tiene que ver el amor con eso?” o con una mezcla egocéntrica que glorificaba el materialismo, como “Mis Adidas” de Run DMC, con el tema de unos tenis, o “Amigos” de Whodini, cuyas letras dicen que no se puede confiar en nadie. Sus padres crecieron en medio de la esperanza, tomando conciencia de la liberación de los negros. Los jóvenes crecieron en un ambiente de “perro come perro”, de la retractación de promesas hechas en EU, del Reaganismo y un resurgimiento de los derechistas blancos. En este sentido, la dureza del rap simplemente refleja una realidad más chocante de vidas vividas en medio de promesas rotas. ¿Cómo podría ser de otra manera? Sin embargo,  el rap es un negocio multibillonario, que penetra la cultura comercial estadounidense e influye en las maneras de pensar de millones.

Es aquel corporativismo todo-americano que transforma la bravura del rap en la alcantarilla del materialismo: una mujer ––una ser viviente–– le recuerda a un hombre a una cosa ––un coche. Para mí, esto es más perverso que los muy criticados comentarios sobre “las perras y las putas”. Es especialmente molesto cuando recordamos que en el siglo XIX, según la ley, los negros eran simplemente propiedad, bienes, cosas, como carritos poseídos por los blancos. Me asombra que tres generaciones después, un hombre negro sea capaz de cantar que una mujer negra, su divina pareja, su propio ser femenino, le “recuerda a su jeep”.

Esto no es, ni podría ser, una denuncia del rap. Las canciones “Mamá querida” y “Mantén la frente en alto” del fallecido Tupac Shakur son brillantes ejemplos de expresiones artísticas de la unidad del amor entre la propia familia y el pueblo. La obra de este joven es creativa, conmovedora, amorosa, funky, enojada y real, como una buena parte del género. Igual que cualquier forma de arte en América, también es un negocio, con las influencias del mercado haciendo su impacto sobre la producción. Cuanto más conscientes sus artistas, más consciente el arte. Mantén la frente en alta.

Desde el corredor de la muerte, soy Mumia Abu-Jamal.

Derechos reservados 1995 Mumia Abu-Jamal

17 de diciembre de 1995

Fuente: inglés, CD All Things Censored, Prison Radio

Traducción: kalo

*Ahora R. Kelly está en los titulares, acusado del abuso sexual por decenas de mujeres.

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