Declaración de apoyo para las y los  Presos Políticos de Pensilvania

Declaración de apoyo para las y los  Presos Políticos de Pensilvania: Construir sobre su legado para llevarlos a casa

Escrito por abogados activistas que han ganado unas victorias para Mumia Abu-Jamal y MOVE en las cortes.

Por el Abolitionist Law Center (Centro de Derecho Abolicionista) y el Amistad Law Project (Proyecto de Ley Amistad)

Traducción al español: Carolina Saldaña

Mientras las comunidades pobres y comunidades de color continúan lidiando con una amplia gama de crisis, es alentador ver movimientos y organizaciones que construyen y buscan solidaridad para librar un rescate concertado.

Por esta razón, ahora debemos, en este momento en el arco histórico de resistencia y lucha de nuestro pueblo, extender una última cuerda salvavidas a las y los presos políticos de nuestro movimiento que están en su último tramo de vida y, en muchos casos, literalmente se acercan a su último aliento, y también a quienes como personas mayores constituyen las más vulnerables entre nosotros. Las y los presos políticos de nuestro movimiento, a pesar de sobrevivir innumerables encuentros hostiles con las fuerzas de seguridad del Estado, ahora enfrentan la vejez y las enfermedades tras los muros y las torres de armas del Complejo Industrial de Prisiones del Imperio.

También es alentador ver que uno de los temas principales en estas comunidades –el encarcelamiento masivo—se presenta al frente y al centro en la consciencia pública. Es alentador verlo reconocido como la continuación de la esclavitud, con más personas que se sientan orgullosas de llevar el manto de los abolicionistas.

Estamos presenciando una creciente ola de conciencia que tiene el potencial de elevar a la sociedad a un nivel superior de humanidad. La necesidad de reformar o abolir el sistema de justicia actual nunca ha sido tan central como lo es hoy en día.

Al igual que el movimiento abolicionista, el movimiento sufragista, el movimiento de los derechos civiles y el movimiento de Liberación Negra / Poder Negro, que fueron impulsos para humanizar a esta sociedad, la reforma del sistema de justicia penal actual y los movimientos de abolición de prisiones también tienen el potencial de hacer que esta sociedad sea más humana.

Esta “integración” de la reforma de justicia penal es el resultado de los incansables esfuerzos de activistas, familias y defensores de no abandonar a sus seres queridos y comunidades a la bestia del encarcelamiento masivo.

Sin embargo, el movimiento abolicionista de la prisión y la reforma penitenciaria de hoy no logrará humanizar completamente a la sociedad estadounidense si permite que el tema de los presos políticos se perciba como una idea radioactiva.

Debido a esta percepción reaccionaria y desafortunada entre ciertos sectores del movimiento de reforma, algunos de estos presos políticos han optado por ser excluidos de cualquier campaña de reforma o abolición. Se perciben a sí mismos como tóxicos para la lucha. Esta es una triste renuncia de parte de nuestros mayores defensores de la justicia.

Este pensamiento tiene tanto que ver con la gracia y el sacrificio de nuestros guerreros tras las rejas como con la forma en que el movimiento en sí mismo ha permitido que la idea de radioactividad, futilidad y “causa perdida” influya e infecte su dirección y sentido de justicia.

En Pennsylvania, Russell Maroon Shoatz, Fred Muhammad Burton, Joseph ‘JoJo’ Bowen y Mumia Abu-Jamal han languidecido en las cárceles durante décadas. Ahora son personas mayores y con mala salud. Nacionalmente, Ruchell Cinque Magee, Romaine ‘Chip’ Fitzgerald, Sundiata Acoli, Dr. Mutulu Shakur, Jalil Muntaquim, Ed Poindexter, Kamau Sadiki, Kojo Bomani Sababu, Leonard Peltier, Jamil Abdullah Al-Amin, Veronza Bowers, y Rev. Joy Powell están entre los presos políticos del mundo con más tiempo detenidos.

Son nuestros Nelson Mandelas. No son solamente nuestros venerados ancianos, sino también nuestros seres mayores de edad. Resisten el paso del tiempo y los efectos del confinamiento solitario a largo plazo, los abusos desmesurados y las maquinaciones penitenciarias que han provocado enfermedades terminales en muchos de ellos. No solo han logrado sobrevivir todos los días, sino que cada respiración que toman es un acto de desafío y preservación de la dignidad.

Creemos que la negación de ver el movimiento para liberar a los presos políticos como parte del movimiento de reforma de justicia penal es en parte la causa del mayor distanciamiento y alienación de los presos políticos de ese  movimiento. Todo esto ha ayudado a aumentar el aislamiento del movimiento para liberar a los presos políticos y ha llevado a una pérdida costosa de energía en ese movimiento.

También hay muchos dentro del movimiento de reforma de justicia penal que no quieren ser asociados con la política radical que define a los presos políticos.

Es inaceptable este distanciamiento y alienación de los presos políticos de los movimientos de reforma penal y abolicionistas, cuando fueron ellos mismos quienes ayudaron a darles impulso y visión a los mismos movimientos.

Como parte del movimiento para la abolición carcelaria y reforma de justicia penal,  el  Centro de Derecho Abolicionista y el Proyecto de Ley Amistad rechazamos la idea, ya sea estratégica o táctica, de que los presos políticos son tóxicos para la lucha por la justicia social y penal.

Estamos comprometidos con un fuerte impulso para revivir la campaña para liberar a los presos políticos estadounidenses. Sin embargo, creemos que este impulso y esta campaña también deben incorporar un examen colectivo crítico de las luchas anteriores del movimiento de presos políticos. Esto fortalecería un análisis de las condiciones contemporáneas con el fin de proyectar una nueva visión para este movimiento que sea parte integral del movimiento abolicionista y reformista en general.

Este examen colectivo gira en torno a un compromiso con la justicia restaurativa y transformadora centrada en la sanación, la responsabilidad, la compasión y la restauración. También reconocería el daño sufrido y el daño duradero que la retribución causa a las familias de los presos políticos, a los integrantes de la familia lesionados, y a nuestras comunidades. Hay que romper este ciclo.

En el Centro de Derecho Abolicionista y el Proyecto de Ley Amistad estamos comprometidos con apoyar y ayudar a encabezar la lucha por la liberación de los presos políticos de Pensilvania a través de cualquier medio legal disponible y necesario, ya sea la liberación compasiva, la clemencia o los indultos.

Alentamos a los abolicionistas carcelarios y los movimientos de reforma penitenciaria a priorizar los casos de los presos políticos.

Dedicaremos recursos a la reconstrucción de una agrupación del Movimiento Jericó en Pennsylvania.

Nuestro apoyo a los presos políticos no estará condicionado a la culpabilidad o la inocencia, ni daremos prioridad a los reclamos de inocencia.Creemos que priorizar la inocencia de nuestros prisioneros políticos corre el riesgo de que nuestros esfuerzos para liberarlos queden empantanados en el interminable asunto de re-procesar y re-litigar sus casos.

Nuestra posición es que nuestros presos políticos han cumplido suficiente tiempo tras los muros y es hora de llevarlos a casa.

Muchos de ellos han estado encarcelados más de 40 años y tienen entre 70 y 80 años. Se encuentran entre los presos políticos con las condenas más largas del mundo. Estadísticamente, están en el grupo de edad que no representa una amenaza para la comunidad o la sociedad en general. De hecho, su encarcelamiento continuo no sirve para otra cosa que la retribución sin fin. Al pensar en 40 años de encierro, podemos afirmar sin lugar a duda que esta retribución se agota.

Hacemos un llamado a los movimientos de abolición carcelaria y de  reforma de justicia penal, y también a los simpatizantes de las y los presos políticos, a unirse con nosotros y asumir el compromiso de realizar las siguientes medidas:

1.) Organizar y apoyar los esfuerzos por la liberación compasiva de los presos políticos a través de clemencia ejecutiva y / u otros medios disponibles.

2.) Proporcionar cartas de apoyo a la clemencia para los presos políticos escritas por grupos de reforma de la justicia penal y grupos de defensa de la justicia restaurativa.

 3.) Obtener de los representantes estatales y políticos de nuestras comunidades cartas que respalden la liberación compasiva.

 4.) Abogar por un proceso de reconciliación y justicia restaurativa entre los presos políticos y las víctimas en los casos por los que fueron condenados.

 5.) Crear espacio para los presos políticos en las campañas de reforma de derecho  y las campañas para poner fin a la vida sin libertad condicional, es decir, la muerte por encarcelamiento; para liberar prisioneros mayores; para incluir casos violentos en la reforma de justicia penal; y para liberar aquellos seres humanos que son más vulnerables a los efectos de COVID-19. Esto incluiría proporcionar espacio para que los casos de presos políticos estén representados en la agenda de cada organización de los movimientos, incluyendo en manifestaciones y otras acciones.

 6.) Establecer una agrupación del Movimiento Jericó en Pensilvania para ayudar a consolidar y asistir en todas las campañas para liberar a los presos políticos del estado.

Abolitionist Law Center

Apr 30 ·

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