Entrevista a Bob Marley por Mumia Abu-Jamal, 1979

[Esta entrevista se hizo en 1979, cuando Bob Marley se encontró en la ciudad de Filadelfia para presentar su disco Survival. Fue un momento de comprensión profunda entre dos almas rebeldes. ¿Cómo saber que sólo dos años después de esta entrevista perderíamos la presencia física de Bob Marley en la tierra? ¿Y que en el mismo año Mumia sería injustamente encarcelado y luego sentenciado a muerte por el asesinato de un policía? Hoy, los dos siguen inspirándonos con sus canciones y sus escritos.]

MUMIA ABU-JAMAL: La música reggae, el sonido jamaiquino de la fe Rastafari atrae cada ves más adeptos y aficionados aquí en Estados Unidos. Arraigada en la mugre, degradación y lucha de los barrios de la población negra más pobre en Jamaica, esta música lleva un componente poderoso: la esperanza. Tal y como el reggae brota de sus raíces en la tierra de Jamaica, la semilla viene de África, el lugar de nacimiento de la raza humana.

Pocos aficionados del reggae se olvidarán de la forma limpia de Robert Nesta Marley mientras cantaba para que cayera Babylon, es decir, el sistema de opresión y avaricia. Su vida era el reflejo natural de resistencia a la dominación continua sobre los pueblos africanos, sin importar que sea en un barrio bravo, al otro lado del mar, o aquí en las entrañas de Babylon America.  Además de ser un chamán y maestro de la música, Marley era un hombre impulsado por su amor para todo ser africano.

Durante su última presentación pública aquí, Marley se sentó durante horas para responder a preguntas, compartiendo lo más precioso que tenía: su tiempo. Su estado de ánimo nunca era distante ni difícil. Él era todo lo contrario de lo que es una superestrella––era cálido, honesto y sencillo. Para él una oportunidad de predicar era una bendición, y hablaba con frecuencia sobre el Rastafari, el movimiento global de redención espiritual africana.

Hacía un poco de frío en Filadelfia en el otoño de 1979, pero en la suite del Hotel Warwick ocupado por los Wailers el aire era oscuro, húmedo, caluroso y fragrante con el aroma de la sinsemilla, una poderosa mezcla de ganja. Con cada fumada Marley llenaba los pulmones con humo para luego exhalar una nube gris y pasarle el splif a un compañero.  Sus ojos brillaban con alegría mientras hablaba. No cabe duda que gozaba de su papel de mentor rastafari para la América negra, un papel que el destino no dejaría de magnificar hasta que hoy en día su nombre lleva la potencia de otros mártires del pasado––Malcom X, Marcus Garvey, Paul  Bogle,  Fred Hampton, entre muchos otros.   Sigue leyendo