Marcha por los presos políticos del 2 de octubre agredida por granaderos

https://vimeo.com/78315954

SubVersiones. El 31 de octubre decenas de familiares y compañeros solidarios marcharon hacia el Tribunal Superior de Justicia del DF en la calle de Río de la Plata, en la colonia Cuauhtémoc (Ciudad de México) para demandar el respeto al debido proceso y la libertad de los presos políticos del 2 de octubre. Durante la protesta, cientos de policías del cuerpo de granaderos del DF agredieron a los manifestantes coartando su libertad de tránsito y expresión.

2 de octubre. Activistas acusados de delitos fantasma denuncian tortura

2OctubreNiPerdonNiOlvidox carolina

Viejas y modernas formas de tortura incluyendo el uso de armas paralizantes han sido utilizadas contra algunos de los presos y presas políticas del 2 de octubre.

Tal vez muchas personas no saben que nueve activistas por los derechos estudiantiles en la UNAM y/o en los CCHs fueron detenidos antes de llegar a la marcha del 2 de octubre y acusados de ataques contra la paz pública. O tal vez saben pero prefieren creer las calumnias difundidas en la prensa comercial (desgraciadamente no sólo en medios chafas como el periódico La Razón) que tachan a estos jóvenes de vándalos y delincuentes.

En todo caso, hasta la fecha ninguna autoridad ha dado la cara para explicar cómo estos jóvenes podrían ser culpables de ataques que nunca ocurrieron.  Dos mujeres y seis hombres que ya salieron bajo fianza siguen exigiendo una resolución absolutoria en este caso, la libertad de todos los presos políticos del 2 de octubre y en especial, de Mario González García, quien se encuentra en huelga de hambre en el Reclusorio Oriente.

A pesar de la obvia falsedad e injusticia del caso en su contra, las y los nueve activistas fueron sometidos a torturas y tratos  crueles, inhumanos o degradantes durante cinco días, tanto por los policías preventivos, granaderos y de investigación del Distrito Federal así como por los custodios de los penales. Sin embargo, las prácticas más crueles del poder no siempre logran su propósito de aterrorizar y paralizar a los movimientos, sino también, como dijo unos de los procesados,  pueden “enriquecer la furia y la rabia del pueblo para seguir luchando”. Sigue leyendo