Armas de desviación masiva

Por Mumia Abu-Jamal

El escándalo más grande del gobierno de Clinton (según la prensa), fue el escándalo sexual con una joven empleada, una mujer que no era su esposa.

Cuando el escándalo casi hundió su presidencia, él ordenó ataques con misiles contra una planta farmacéutica en el Medio Oriente, Al Shifa. Los críticos de Clinton se burlaron de los ataques, al describirlos como “bombas Mónica”, destinadas a desviar el creciente torrente del escándalo.

A mí me parece bastante Clintoniano el bombardeo ordenado por el presidente D.J. Trump contra una base militar siria con escasas pruebas del involucramiento del gobierno de Siria en un reciente ataque con armas químicas. Sigue leyendo